No conozco a nadie que, se declare nazi o fascista, xenófobo o racista… Así que todos somos :(de dientes para fuera) bien buena onda, de lo más tolerantes, respetuosos, solidarios, religiosos, ecológicos, moralistas, honestos etcétera, pero……… ¡no se hagan gueyes! TODOS tenemos prejuicios sobre las razas, todos tenemos prejuicios religiosos, morales, sexuales, clasistas y cuanta tontería para discriminar se nos ocurra.

Lo divertido es que en México nos permitimos esos “lujos”: si viene un tal Tiziano fierro a decir que las mujeres en México son bigotonas y feas, resulta que nos damos el lujo de ofendernos, rasgarnos las vestiduras, envolvernos en el labaro patrio e intentar desterrar al insulso cantantucho, según yo que no soy guapo, si no mas bien feo, debo de reconocer la mayoría de mujeres en este país son como yo, bigotonas y feas (según los estereotipos actuales y también reconocidos por la mayoría de esta sociedad) somos una sociedad en términos generales “feos” algunos dicen que los españoles llegaron a empeorar nuestra raza, (si de por si los españoles son también muy muy feos)

La bronca no es que seamos feos, la bronca es que no lo admitimos y mas aun nos permitimos discriminar con mamadas como esta, y con nuestra enorme viga en el ojo, pretendemos sentirnos aliviados con la supuesta ventaja que sentimos al no pertenecer a un grupo “inferior” como por ejemplo ser indigena, no tener estudios, vivir en ciudad, ser heterosexual, etc.

El colmo del racismo es que en un país de tercer mundo, jodido, lleno de gente fea, con bajo nivel cultural, lleno de analfabetas y con una cantidad de complejos y broncas sociales se de el lujo todavia de discriminar a los llamados EMOS, y peor que quienes se atrevan a lanzar la primera piedra provengan de grupos como: los darkuetos, punketos, skatos, freeskis, chile dulce y manteca. mmmmm

Eso confirma la teoría de que si los negros dominaran el mundo, habría tal vez mas racismo.

Yo no defiendo a los emos, pero tengo una teoría a este respecto: este odio hacia los emos es mas bien el no querer compartir el titulo del animal mas extraño del país.